John Stuart Mill fue quizás el primero en señalar que el progreso de la civilización tenía como consecuencia un avance inexorable hacia una medianía. El fundamento de esta afirmación, según este pensador autocrítico de su temprano liberalismo, era el temor a sobresalir. La tendencia actual a evitar los colores en arquitectura, y en otros ámbitos, parece demostrar lo acertado de esta profecía. A veces pareciera que vivimos más que inmersos en una gris dictadura del mercado, en una dictadura del gris.
En el bosque y frente al campo de golf, se destaca el emplazamiento oblicuo de esta casa, subrayado por las líneas horizontales. Una materialidad natural y cálida, con especial atención en su inserción en el paisaje. Construida en steel frame, y atenta a la sustentabilidad, la casa se eleva liviana sobre el terreno.
143 unidades que proponen un equilibrio entre el edificio y la vivienda particular, buscando las ventajas de ambas tipologías. La comodidad de un conjunto con servicios y el sentido de pertenencia de una casa propia. Un proyecto que apunta a establecer un modo de vida distinto y a convertirse en marca.
Dos torres de altura media conectadas por su basamento social, en el cual se desarrollan las actividades comerciales, recreativas y de descanso. Los edificios, ejecutados con materiales cálidos, se elevan sobre el paisaje y se emplazan de manera de aprovechar las vistas hacia el entorno.